INFIEL
CAPÍTULO 4: ¿AMOR O AMISTAD?
MIAMI
INT. /
EMPRESAS BLAZQUEZ-MONTALBÁN, PASILLOS / DÍA
Blanca mira
a Carlos y Adriana sin entender nada…
Blanca: ¿Se
puede saber que significa esto?
Adriana:
Estaba besando a MI marido. ¿Algún problema con eso?
Carlos:
Blanca, no es lo que crees, de verdad que no… (Nervioso)
Blanca: No
si yo no digo nada… esto es alucinante… La zorra de Adriana te pone los cuernos
con Fernando y tú te besas de nuevo con ella. ¿Pero estás mal?
Carlos: ¡Yo
no la besé, fue ella quien me besó!
Adriana:
Carlos y yo vamos a volver…
Blanca:
¿Quéeee?
Carlos: ¡Eso
no es cierto!!! Que tú hayas terminado con tu amante no quiere decir que yo
vaya a volver contigo. ¿Te queda claro?
Blanca:
¿Pero de qué hablas? ¿Cómo que terminaste con Fernando? (Mirando a Adriana)
Adriana:
Creo que mi vida privada no es asunto tuyo, querida…
Blanca:
¡Desde el momento que te empezaste a tirar a mi esposo sí lo es!
Adriana:
¡Cállate imbécil! Haz el favor de largarte de aquí. Tengo que hablar con mi
marido…
Carlos: No
Adriana, tú y yo no tenemos nada de qué hablar. No vuelvas a besarme… O te juro
que te echo de la casa antes de lo previsto. Lo siento Blanca… (Avergonzado)
Adriana:
¿Pero por qué demonios tienes que pedirle disculpas a esta estúpida? Ni que le
debieras explicaciones a la… payasa esta.
En ese
momento Blanca pierde los nervios y la da tal cachetada que la cruza la cara.
Escuchamos música incidental.
Blanca:
¡Esto para que aprendas a respetarme de una maldita vez, desgraciada!!! La
próxima vez que me insultes te juro que te vas a arrepentir.
Pero la
villana le devuelva la bofetada…
Carlos: ¡Ya
es suficiente! (Intenta separarlas sin éxito)
Adriana:
¡Escúchame bien malnacida!!! (La toma del brazo con fuerza)
Carlos: Ya
basta por favor… Suelta a Blanca.
Blanca: Eres
una barriobajera… ¡Suéltameee!!! (Se suelta de ella, furiosa)
Adriana: Si
tu marido es un cerdo que te engañaba con todas… es asunto tuyo pero no te
metas en mi matrimonio ni en la relación que tenga o deje de tener con mi
marido. ¿Estamos? Y a todo esto… ¿Se puede saber que demonios haces tú aquí?
¡Dime!
Blanca: Hoy
es mi primer día de trabajo, voy a empezar como secretaria de Carlos.
Carlos: Así
es Adriana, así que te agradecería que no volvieras a montar estos escándalos
en la oficina.
Adriana:
Alucinante… sencillamente no me lo puedo creer… Ahora resulta que la boba esta
va a ser tu secretaria y yo ni enterada…
Blanca: No te
preocupes, cariño, que yo no soy tan resbalosa como otras…
Adriana:
¡Cállate!!! (Intenta pegarla pero Carlos se interpone)
Carlos:
¡Basta ya! Blanca, ve a mi despacho, luego hablo contigo.
Blanca:
Tremenda forma de volver al trabajo… (Se va enojada)
Mientras, la
pareja sigue la discusión.
Adriana: ¿Me
vas a perdonar?
Carlos: Por
supuesto que no… Es más el mes que viene te quiero fuera de mi casa.
Adriana:
¿Quéee?
Carlos: Lo
que oyes… ahora con permiso, tengo trabajo. (Se va)
Adriana:
¡Pero bueno!!! Esa estúpida de Blanca me cae a la patada… Pero la peor es la
zorra de Patricia. Como la agarre la voy a dejar calva a esa regalada… Patricia
no se va a interponer entre Carlos y yo… Nadie, así tenga que sacarla de en
medio.
Y es que la
villana siente celos de Patricia pero no de Blanca porque no la considera una
rival para ella, por eso no desconfía de que entre Carlos y ella pudiera surgir
algo…
INT. /
EMPRESAS BLAZQUEZ-MONTALBÁN, ASEO / DÍA
Adriana
entra en el baño de mujeres y se topa con Patricia que está retocándose el
maquillaje en el espejo. Ambas mujeres hablan viéndose a través de él, sin que
la morena se de la vuelta.
Patricia:
¿Qué quieres? (Soberbia)
Adriana:
Escúchame bien, estúpida… Si te vuelvo a ver, aunque sea rozando a Carlos por
equivocación, te voy a quitar esa sonrisa de imbécil que tienes… ¿Te queda
claro, bonita? (con sarcasmo)
Patricia:
Jajajaja. Ay por favor, estás que te mueres de los celos porque sabes que soy
mucha hembra para Carlos.
Adriana: Qué
mas quisieras que tener a un hombre como él en tu cama, desgraciada. No te
atrevas a volver a coquetear con mi marido porque soy capaz de sacarte los ojos
con mis propias uñas, maldita infeliz.
En ese
momento la morena voltea desafiante, toda chula y soberbia…
Patricia: ¿Ah
sí? ¿Tú? ¿Y cuantas más, querida? (Se ríe en su cara)
Adriana: No
me provoques, Patricia, no me provoques, que no sabes con quién estás hablando,
estúpida.
Patricia:
Jajajaja. Ay mira como tiemblo… Te crees una leona, una fiera que defiende su
territorio cuando no eres más que una ga-ti-ta.
Adriana:
Defiendo lo que es mío, y Carlos es mi hombre, mi marido. El padre de mis
hijos.
Patricia:
Pero a la legua se nota que él ya no te ama o al menos que algo has hecho para
que eso suceda, mi amor, y nada bueno, querida, nada bueeenooo.. (Burlándose)
Adriana:
Mira, recién vestida... (La toma del brazo) Quedas avisada. La próxima vez,
óyeme bien “querida” (Con burla también) que vuelva a verte ni a menos de 1
metro de Carlos, ese día… “mi amor” (Burlona), ese día te rompo la dentadura.
¿Qué te parece?
Patricia:
Que si no me sueltas ahora mismo soy capaz de partirle la cara y dejarte
completamente desfigurada. ¡Que no me toques!!! (Se suelta rabiosa)
Adriana:
Menos lobos, cariño… que me conozco a las mujeres de tu clase.
Patricia:
Tal vez porque somos muy parecidas… querida.
Adriana: Eso
se lo que tu quisieras…
Patricia:
Estoy segura que Carlos disfrutaría en la cama mil veces más conmigo que
contigo. Seguro se aburrió ya de ti. Claro, tantos años… te tiene muy vista,
jajaja.
Adriana:
Jajaja. Pero cuantas estupideces salen por tu sucia boca… En serio, estás
fatal.
Patricia:
Ya, ya… como duelen las verdades.
Adriana:
Mejor me voy, no quiero montar un show en la empresa… pero ganas no me faltan,
la verdad. Adiós “Querida”. (Se burla)
Patricia:
Jajajaja. Chao, mi amor… Jajajajajajaja. (Se ríe a carcajadas, con malicia)
Y es que
ambas mujeres son más parecidas de lo que ellas piensan.
INT. /
EMPRESAS BLAZQUEZ-MONTALBÁN, DESPACHO DE CARLOS / DÍA
Carlos está
hablando con Blanca, ella sentada frente al escritorio, él de pie, al otro
lado.
Carlos: No
es lo que piensas, te lo juro… Ella fue quien me besó, ahora quiere volver
conmigo. Al parecer ha discutido con Fernando y se cree que soy idiota…
Blanca: Más
te vale no la perdones, me sentiría muy decepcionada.
Carlos:
¿Acaso piensas que sería capaz de algo así? No me conoces entonces.
Blanca: No
lo sé, pero los hombres son fáciles de convencer, Carlos… Temo que… que hasta
se te quiera meter en la cama y todo.
Carlos: Ya
lo intentó un día…
Blanca:
¿Quéee?
Carlos: Lo
que oyes, hace pocas noches, y la dije que se fuera de mi recámara.
Blanca: No
me lo puedo creer, pero esa mujer no tiene vergüenza ni decencia ninguna.
Carlos: Le
he dicho que o se va el mes que viene de la casa o la vamos a tener…
Blanca: ¿Se
lo vas decir ya a los chicos? Que te vas a divorciar…
Carlos: Sí,
visto como están las cosas es lo mejor. Todavía no sé como se lo van a tomar.
Blanca: Está
bien… Bueno voy a mi mesa afuera, cualquier cosa me avisas… ¿Ok? (Se levanta de
la silla)
Carlos: No
te preocupes, Lorena te explicará todo, ya te dije que se va la semana que
viene, ella te pondrá al día con mi agenda y demás historias.
Blanca:
Perfecto Carlos… (Se dispone a irse)
Pero en ese
instante se le rompe un tacón del zapato y está a punto de caer… Carlos la toma
entre sus brazos para impedir que se caiga… Escuchamos música. Ambos se miran
sin decir nada, están cerca, muy cerca, tan cerca como para sentir la respiración
del otro… Blanca se pone muy nerviosa y Carlos intenta aparentar normalidad.
Carlos:
¿Estás bien? ¿Qué te pasó?
Blanca: Se
me rompió el tacón… Ay que desastre… (Mirándose el zapato)
Carlos:
Espera, siéntate… (Ella se sienta)
En ese
momento él se agacha a mirarle el zapato y le toma de la pierna derecha, Blanca
lleva una falda por encima de la rodilla. Carlos mira el zapato roto pero el
tacto de su mano en la piel de Blanca la hace ruborizarse y sentir cierta
tensión.
Blanca: Voy
a tener que comprarme otros… así no puedo trabajar…
Carlos: No
te preocupes, le diré a Lorena que lo haga. Aquí cerca creo que hay una buena
zapatería.
Blanca:
Gracias Carlos, no tienes que molestarte.
Carlos: Yo
es que no sé elegir esas cosas, jajaja. (Sonríe)
Blanca:
Jajaja. Seguro comprarías algunos bien feos y horribles… (Sonríe)
Carlos:
Jajajaja. Tampoco así, no exageres. (Sonríe) ¡Perdón! (Retira la mano de su
pierna)
Nuestro
protagonista sigue con una rodilla en el suelo, agachado junto a Blanca. Es
entonces cuando los dos se miran a los ojos, se quedan mirándose sin decir
nada, ambos se sonríen. Blanca se siente avergonzada pero Carlos le vuelve a
hablar.
Carlos: ¿No
te has hecho daño verdad?
Blanca: No,
estoy bien, tranquilo. Fue más el susto que otra cosa. Menos mal que estabas tú
acá para sujetarme. Gracias.
Carlos: De
nada… Espera voy a hablar con Lorena y le digo lo de tu problema. ¿Me esperas…
nada, 2 minutos?
Blanca: OK…
(Sonríe dulce)
Cuando
Carlos sale del despacho, Blanca se queda hablando sola.
Blanca: Qué
bueno es… (Sonríe) Siempre tan pendiente… tan… Ay Blanca… ¿Qué estás diciendo?
¿Te has vuelto loca? Carlos es tu amigo, tu… Ay Dios mío… (Recordando la mano
de Carlos sobre su pierna) ¿Por qué sentí como si me estremeciera? Como si… como
si me recorriera electricidad por todo el cuerpo… ¿Qué me pasa con Carlos?
La mujer se
queda pensativa y no entiende lo que le sucede con su amigo.
INT. /
CAFETERÍA / DÍA
Fernando se
toma un café, junto a la barra, en compañía de su hermana Patricia.
Patricia: La
muy estúpida de Adriana se atrevió a desafiarme.
Fernando:
¿Te gusta Carlitos? Jajajaja, no me lo puedo creer.
Patricia:
Desde siempre, pero si se van a separar es mi oportunidad. ¿Tú sabes que es lo
que ha pasado en esa relación?
Fernando: Ni
idea… (Miente)
Patricia:
Tengo que seducir a Carlos como sea, ese hombre tiene que ser mío, Fer, mío.
Fernando:
Pues que te aproveche, jajaja. (Enciende un cigarro)
INT. /
EMPRESAS BLAZQUEZ-MONTALBÁN, DESPACHO DE CARLOS / DÍA
Carlos llega
con una caja de zapatos de mujer y se la entrega a Blanca, que está sentada en
una silla.
Carlos:
Hola, mira, aquí me ha traído unos… A ver si te gustan.
Blanca:
Gracias Carlos, yo te los pago cuando pueda… No te preocupes.
Carlos: Nada
de eso, ni hablar… Faltaría más, mujer.
Blanca: En
serio, que eres tan…
Carlos: ¿Tan
qué?
Blanca:
Nada, olvídalo…
Carlos:
Toma… (Le da la caja, ella la abre)
Blanca: ¡Que
bonitos! Me encantan. (Sonríe) Gracias.
Carlos: Si
no ibas a parecer el pirata pata palo por la empresa, jajaja.
Blanca:
Jajaja, pero que bobo eres… (Se los prueba y se pone de pie)
Carlos:
Bueno, me alegro te hayan gustado.
Blanca:
Carlos… (Sonríe) Siento lo que te dije antes en el pasillo sobre Adriana. Sé
que nunca harías algo así.
Carlos: No
pasa nada, es normal que pensaras lo que no era.
Blanca: Dime
la verdad… ¿Todavía la quieres?
Carlos: No
se deja de querer de un día para otro pero, digamos que poco a poco ya no
siento lo mismo que antes.
Blanca: Me
pasa igual con Fernando… Desde que dejó la casa ni siquiera le echo de menos.
Carlos:
Bueno, tienes a Javier, a Faustina…
Blanca:
¿Sabes lo que me dijo esa vieja metiche? No te lo vas a creer.
Carlos: A
ver, qué diría esa mujer, ya la temo.
Blanca:
Jajaja. Me dijo, agárrate, que si no estuvieras casado, que tú eras un buen
partido para mí.
Carlos:
Jajajajaja. ¿Eso te dijo? ¿En serio? (Avergonzado)
Blanca: Está
más loca, no me he divorciado todavía y ya me quiere buscar un novio.
Carlos: Pues
ten cuidado porque de que te lo busca, te lo busca, ya lo verás.
Blanca: Lo
sé… (Sonríe) ¿Te puedo decir una cosa pero no te molesta?
Carlos:
Claro… ¿Qué?
Blanca: Me
gusta verte sonreír… (Sonríe dulce, se miran a los ojos)
Carlos:
Gracias… (Tímido)
Blanca: Eres
un hombre maravilloso, Carlos. De verdad, Adriana fue una imbécil al dejarte
ir. Yo en su lugar… jamás te habría hecho algo así.
Carlos:
Bueno… yo, no sé que decir… Gracias por pensar así de mí. Adriana no sé,
estaría confundida o ya qué… Tal vez tenga razón en que la prestaba poca
atención. He llegado a sentirme muy culpable incluso yo mismo.
Blanca: De
eso nada, ella fue la que se buscó un amante y para más, mi marido. Son tal
para cual.
Carlos: Me
gusta hablarlo contigo… Me hace bien.
Blanca: Pues
ya sabes que cuando necesites hablar, aquí tienes a tu mejor amiga. (Sonríe)
Carlos: Lo
sé… (Sonríe)
Blanca: No
cambies nunca, Carlos, porque en el mundo es muy difícil encontrar personas
como tú.
Las palabras
de Blanca emocionan a Carlos, él no sabe que responder, sólo se queda extrañado
pero contento a la vez.
Carlos:
Gracias…
Blanca: Te
quiero mucho… como amigo, no pienses mal, jajaja.
Carlos:
Jajajaja. Cómo eres… en serio. Me haces reír mucho. (Se abrazan)
Blanca: Ya
me voy, que es mi primer día y mi jefe me va a matar… Yo aquí de cháchara sin
hacer nada…
Carlos:
Jajajaja. Dile a tu jefe que estabas hablando conmigo. (Sonríe porque su jefe
es él)
Blanca: Es
muy buena onda, no te preocupes…
Carlos:
Jajajajajaja. (Se ríe a carcajadas)
Blanca:
¡Chao!! (Se va)
Cuando ella
se marcha cerrando la puerta, Carlos se queda pensativo y la recuerda y es que
entre ellos se está dando algo muy bonito, una amistad de muchos años que poco
a poco se está transformando en algo más… Algo muy especial.
INT. /
MANSIÓN BLAZQUEZ, DORMITORIO DE NURIA / DÍA
La chica
está estudiando para un examen, en ese momento es interrumpida por Alberto, su
novio, que acaba de llegar.
Alberto:
Hola, mi amor… Venía a ver si quieres ir al cine conmigo esta noche.
Nuria: Lo siento,
tengo mucho que estudiar, tengo examen mañana a primera hora.
Alberto:
Pero Nuria… apenas serían un par de horas, lo que dura la película.
Nuria: ¡Te
he dicho que no! Además, no tengo ganas de salir tampoco.
Alberto:
Está bien, como quieras… (Se va, enojado)
Nuria:
Egoísta… primero querías dejarme botada con un bebé y ahora ni te importan mis
estudios… Lily tiene razón, eres un patán… (Rompe a llorar)
UN MÉS
DESPUÉS
Ha pasado
más de un mes desde el inicio de todo. Blanca sigue trabajando en la empresa,
como secretaria de Carlos, ambos se llevan muy bien. Patricia sigue intentando
seducirle pero Carlos apenas la presta atención. Fernando vive en su
apartamento de soltero, donde entran y salen mujeres cada semana. Por su parte
Adriana va a dejar la casa familiar pronto y ha llegado el momento de que
Carlos y ella hablen con sus hijos. ¿Cómo se lo tomarán?
INT. /
MANSIÓN BLAZQUEZ, SALÓN / DÍA
Carlos y
Adriana hablan con sus hijos…
Nuria: ¿Pero
qué están diciendo? ¿Se van a separar? ¿Por qué?
Carlos: Hace
tiempo que no nos entendemos hija, diferencia de caracteres.
Diego: No,
mami, no se separen… (Se abraza a su madre)
Adriana: Tu
padre dice que es lo mejor, pues nada… (Con mal tono)
Nuria: ¿Qué
ha pasado? Queremos la verdad. ¿Es por otra persona? ¿Es eso?
Adriana: Que
te lo diga tu padre… (Le mira mal)
Carlos:
Adriana…
Nuria: ¿Qué
pasa? Ay no… (Nerviosa y preocupada) No me digas que mi papá tiene otra mujer…
Carlos:
¡Nuria! ¿Cómo te atreves a insinuar eso siquiera?
Adriana:
¿Sabes hija? Que no te lo quería contar, y menos delante de Diego pero…
Diego: ¿Qué
pasó mamá?
Carlos:
¿Contar qué?
Adriana:
Hijos, su padre tiene una amante…
Nuria y
Diego: ¿Quéeeeeeeeee??
Carlos: ¡Eso
no es cierto!!! ¡No lo es! Su madre está mintiendo. ¿Pero como te atreves a
hacerme esto, Adriana?
Adriana: Los
chicos debían saberlo…
Nuria: Eres
un desgraciado papá… ¿Cómo has podido? ¡Hombres! Son todos iguales… (Llora)
Diego: No…
no papito, dime que eso no es cierto… (Llora)
Carlos: Les
juro por lo más sagrado que no tengo nada con nadie. Por favor hijos, les digo
la verdad. Su madre es la que… (Con lágrimas en los ojos)
Nuria: ¡Ya
basta de mentiras! ¡No quiero volver a verte! (Se va corriendo, llorando)
Diego:
¡Nuria!! (Se va tras su hermana)
Carlos:
¿Estarás contenta verdad? Eres una desgraciada… ¿Cómo puedes hacerme esto? ¡Son
mis hijos!!! (Enojado)
Adriana: No
iba a permitir que les dijeras la verdad…
Carlos:
Claro y era mejor que el infiel fuera yo… Eres una zorra… ¿Y así querías volver
conmigo? ¿Te estás vengando por echarte de la casa? Claro…
Adriana: Tú
lo has querido, si hubieras accedido a regresar conmigo nada de esto habría
pasado.
Carlos:
¿Pero como tienes el descaro de decirle a los niños que tengo una amante?
Adriana:
¡Cállate! ¡Me las debes! No quisiste perdonarme, pues muy bien, no volverás
conmigo pero ya olvídate de tus hijos.
Carlos:
Desgraciada… (Furioso) ¡Esto no se va a quedar así! ¡Largo de mi casa ahora
mismo! ¡Fuera!!! (La toma del brazo)
Adriana: ¡No
me toques!!!
Nuestro
protagonista la saca a empujones de la casa, indignado.
INT. /
MANSIÓN OTEGUI, HABITACIÓN SINIESTRA / NOCHE
Doña Esther
practica brujería en una oscura habitación, en lo más alto de la casa, ante un
altar lleno de velas e imágenes de santos…
Esther: Con
esto me bastará… (Con una foto de Carlos en sus manos) Voy a montarle un
trabajo a Carlos para que se fije en mi hija Patricia. En poco tiempo, ese
hombre caerá rendido a tus pies, mi niña… No te preocupes… Oh, Santos del
inframundo… Ayudenme… ¡Les invoco!!! (Alzando la foto) Pido que me escuchen mis
súplicas… mis deseos.
Acto seguido
la villana prende la imagen en una vela poco a poco…
Esther:
Ahora es el momento de la verdad… (Sonríe con cara de loca)
Y es que la
vieja es aficionada a la santería, el vudú y cosas de ese tipo, cree fielmente
en ellas… Reamente está trastornada.
INT. /
MANSIÓN BLAZQUEZ, DORMITORIO DE NURIA / NOCHE
Nuria llora
en su cama, boca abajo sobre la almohada. Su hermano intenta consolarla pero él
también llora. En ese momento entra Carlos.
Carlos:
Hijos…. Por favor…
Nuria: ¡Vete
papá! ¡Vete no quiero hablar contigo!
Carlos:
Tienen que escucharme… Por favor… (Llorando) Yo… yo no he hecho nada, tienen
que creerme.
Diego: ¿De
verdad que no tienes otra mujer, papá?
Carlos: No
cariño… no, te lo juro que no… Tu madre no sabe que inventar porque me odia…
Diego: No
llores papi… (Se abraza a él y llora)
Nuria: ¿Cómo
puedes ser tan cínico?
Carlos: Yo
no tengo a nadie… no seas así conmigo hija… (Llorando)
Diego: Papá
es sincero, Nuria… yo sí le creo.
Carlos:
Vuestra madre… (Pensando: ¿Y ahora como les digo que es ella quien tenía un
amante? ¿Cómo?)
Nuria:
Sigue… ¿Nuestra madre qué?
Carlos:
Nada…
Nuria: Déjenme
sola por favor… (Llorando)
Carlos: Pero
mi niña…
Nuria: ¡No
me digas mi niña! ¡Vete!! (Enojada)
Su padre y
su hermano salen de la recámara.
EXT. / CALLE
/ NOCHE
A las
puertas de un restaurante, Fernando discute con Adriana, mientras muy cerca de
ellos Patricia les espía oculta en su lujoso coche.
Adriana: No
quiero volver a verte, Fernando. Te dije que lo nuestro se acabó.
Fernando:
Apuesto que Carlos no quiere regresar contigo… ¿Qué pensabas que te iba a
recibir con los brazos abiertos?
Adriana:
Todo es por culpa tuya, tú tienes la culpa… Si no me hubiera enredado contigo
nada de esto me estaría pasando. He perdido a mi marido por tu culpa.
Fernando:
Qué, que yo tengo la culpa hasta del hambre en África, qué más…
Adriana: No
vuelvas a dirigirme la palabra en lo que te quede de vida. ¿Me oíste? Ni en la
empresa siquiera. (Se va, muy enojada)
INT. / COCHE
DE PATRICIA / NOCHE
Al volante,
Patricia habla sola tras haber escuchado la conversación.
Patricia:
Así que tú eras la amante de mi hermano… Qué interesante Adrianita… pero que
muy interesante. Con este secretito ya tengo un as bajo la manga para usarlo
cuando me convenga, estúpida… (Arrancando el vehículo, se va)
CONTINUARÁ…
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