INFIEL
CAPÍTULO 8: VIAJE A COLOMBIA
MIAMI
INT. /
EMPRESAS BLAZQUEZ-MONTALBÁN, DESPACHO DE CARLOS / DÍA
Carlos y
Samuel siguen la conversación. Nuestro protagonista llama por teléfono al móvil
de su hija Nuria pero…
Carlos:
¡Tampoco contesta!
Samuel:
Carlos… esto no me está gustando…
Carlos: ¿Qué
piensas?
Samuel: No
lo sé pero me parece muy extraño todo esto… Adriana se lleva a los chicos de
viaje sin avisarte, apagan los celulares… ¿No te parece raro?
Carlos: ¿No
estarás pensando que…? (Angustiado)
Samuel: Que
tal vez Adriana se quiere llevar a tus hijos del país.
Carlos: ¡No!
¡No puede ser! (Alucinado)
Samuel: Es
una posibilidad… Creo que deberías llamar a la policía…
Carlos:
¡Dios mío!! (Tomando el teléfono del escritorio de nuevo)
INT. /
EMPRESAS BLÁZQUEZ MONTALBÁN, SALA, MESA DE BLANCA / DÍA
Patricia
llega a la oficina dispuesta a confrontar a Blanca. La secretaria de Carlos
está escribiendo una carta en su laptop cuando es interrumpida bruscamente y
con malos modos.
Patricia:
¡Contigo quería yo hablar descarada!! (Enojada)
Blanca: ¿Se
puede saber que te pasa Patricia? ¿Qué formas son esas de llegar?
Patricia: No
te hagas la idiota que lo sé todo, desgraciada… Te faltó tiempo para metértele
en la cama a Carlos ahora que se separó de Adriana. Eres una perdida…
Blanca:
¡Mira no te consiento que me hables así! (Furiosa, se levanta de la silla)
Patricia: A
saber si no estarías ya con él antes de separarte de mi hermano… Desvergonzada…
Blanca:
Piensa lo que te dé la gana… Fernando fue quien me engañó con Adriana, ya lo
sabe todo el mundo. Me extraña no te lo hayan dicho.
Patricia: No
me cambies de tema… ¡A mí no me importa con cuantas mujeres se revuelque o deje
de revolcar Fernando! Estás advertida… o te alejas de Carlos o lo vas a
lamentar.
Blanca: ¿Qué
te pasa? ¿Estás celosa? Sabía que esto tarde o temprano iba a pasar… Lo sabía.
Patricia:
Llevo años esperando este momento pero te juro que tú no te vas a interponer en
mi camino, maldita infeliz. ¡Fernando tiene razón! ¡No eres más que una
cualquiera!!
En ese
momento Blanca se le acerca desafiante y la enfrenta, ambas cara a cara.
Blanca: Me
estás colmando la paciencia, Patricia y ya no somos cuñadas, no tengo porque
aguantarte más groserías. Bastantes desprecios me has hecho ya durante casi 20
años como para seguir soportando tus ataques de histeria.
Patricia:
Escúchame bien, o dejas a Carlos o lo vas a lamentar, desgraciada. Ahora que
Adriana se largó a Colombia, ese hombre va a ser mío.
Blanca:
¿Cómo así que Adriana se fue para Colombia? ¿De qué estás hablando? (Extrañada)
Patricia:
¡No me cambies de tema, estúpida!! (Furiosa, histérica) Me conozco a las
típicas de tu clase… (Con voz de boba) Ay, voy de la mejor amiga de Carlos… ¡A
otro perro con ese collar! Desde el principio él te gustaba y no has parado
hasta metértele en la cama, vagabunda.
Blanca:
¡Cállate! ¡Cállate porque la vamos a tener!
Patricia:
Eres una descarada… atrevida… trepadora… ¡ZOOOORRAAAAA!!!!!! (Desafiante, su
cara habla por sí sola, en una gran actuación de Lilibeth Morillo)
En ese
momento Blanca pierde los nervios y la suelta una brutal bofetada, escuchamos
música incidental, en una dramática escena. Patricia se lleva la mano a la
cara.
Blanca: ¡Ya
basta! No te voy consentir me faltes al respeto más, Patricia.
Patricia: ¡Te
juro por Dios que te voy a partir la cara, desgraciada!!! (Se abalanza para
pegarla, la agarra de los pelos)
Blanca: ¡AHHHH!!!
¡AHHHHHHHHHH!!!!!
En ese
instante son interrumpidas por Samuel que acaba de salir del despacho de
Carlos.
Samuel: ¿Se
puede saber que diablos está ocurriendo acá? ¡Blanca, Patricia! (Las separa)
Patricia: ¡Déjame
Samuel que la mato!! ¡La matooo!!! (Furiosa con el cabello revuelto)
Blanca: ¡No
me vuelvas a insultar porque te juro que no me voy a dejar. La Blanca estúpida
que todos pisoteaban se acabó, Patricia. ¡SE ACABÓOO!!! (Furiosa, se va)
Samuel:
¿Pero qué pasa entre ustedes, Patricia? ¿Se volvieron locas?
Patricia: No
la aguanto… no la soporto… (Se va muy enojada)
Samuel la
mira sin entender nada de lo que sucede, pues no le han dado explicación alguna
a la bronca.
BOGOTÁ,
COLOMBIA

INT. /
MANSIÓN LEÓN, SALÓN / DÍA
Adriana y
sus hijos llegan a la mansión de los padres de la villana, don Ernesto y doña Isabel.
Diego: Vinimos
en cuanto pudimos, abue.
Isabel: Me
alegro mucho que estén acá, este año vamos a pasar las navidades en familia por
primera vez en mucho tiempo. ¿Y Carlos, hija? ¿Cuándo viene?
Adriana: De
eso quería hablarte, pero luego, en privado. Si no te importa.
Isabel: Está
bien, como quieras… (Extrañada)
Adriana:
¿Cómo está mi papá, mamá?
Isabel:
Bien, en su recámara descansando… ¿Qué tal el viaje?
Nuria: Estoy
cansada abuela… Quiero dormir un poco.
Isabel: Está
bien cariño… Avisaré al chofer para que te lleve a tu habitación, mi amor. ¡Luis, Luis por favor!
El chofer
aparece en la sala.
Chofer: ¿Sí
doña Isabel? ¿Qué se le ofrece?
Isabel:
Lleva a mi nieta a su dormitorio.
Chofer: Ok,
patrona… (Cargando en brazos a Nuria, se van, acompañados de Diego)
Isabel: ¿Qué
pasa entre tu marido y tú? ¿Pelearon?
Adriana:
Carlos y yo nos vamos a divorciar, mamá.
Isabel:
¿Quéee? ¿Cómo que se van a divorciar? ¿Qué pasó entre ustedes?
Adriana:
Digamos que tuve un desliz y Carlos no me lo perdona.
Isabel: Pero
hija por el amor de Dios… ¿Cómo fuiste capaz de engañar a tu esposo?
Adriana: Las
cosas no iban bien entre nosotros y Fernando y yo pues…
Isabel: ¿Te
enredaste con Fernando? ¿Con su socio? No me lo puedo creer.
Adriana: No vine
para que me juzgues, vine para que me ayudes.
Isabel: ¿Y
qué podría hacer yo hija? Esos problemas de pareja son cosa de dos.
Adriana:
Carlos está liado con Blanca.
Isabel:
¿Quéeee? (Alucinada)
Adriana:
Quiere quitarme la custodia de mis hijos y no se lo voy a permitir, por eso los
traje a Bogotá, no pienso regresar a Miami.
Isabel: ¿Estás
segura de lo que estás haciendo? Te puede denunciar por secuestro.
Adriana: La
policía americana no tiene autoridad acá, Carlos no podrá sacar a los niños del
país sin mi permiso ahora. Nuria y Diego van a vivir conmigo. Carlos no quiso
darme una segunda oportunidad pero se va a arrepentir, te lo juro.
Isabel: Está
bien, está bien, entiendo… Creo que hablaré con mi abogado para ver si te puede
echar una mano con el divorcio y solicitar esa custodia. No te preocupes. Obvio
que los niños tienen que estar con su madre, nunca me gustó esa estúpida de
Blanca.
Adriana: Por
eso mismo, ahora que Carlos se está acostando con esa mujer, no voy a permitir
que mis hijos vivan con él, faltaría más. Primero muerta que ver a Nuria y
Diego en casa de esa perra.
MIAMI, USA
INT. /
MANSIÓN MONTALBÁN, SALÓN / DÍA
Carlos le
cuenta a Blanca sobre el viaje de Adriana. Ambos de pie frente a frente.
Blanca:
Samuel me dijo que tu mujer se llevó a los niños a Bogotá. ¿Es eso cierto?
Carlos: Eso
parece… He estado llamando a la casa de mis suegros pero no contestan. Estoy
llegando a pensar que Adriana ha secuestrado a mis hijos, Blanca.
Blanca: Dios
mío, pero eso es un delito, tienes que ir a la policía a denunciarla.
Carlos: Ya
lo he hecho. Pero no podrán hacer nada, están en Colombia, no en Estados
Unidos.
Blanca: Pero
estoy segura algo se podrá hacer… Tal vez deberías viajar a Bogotá y hablar con
Adriana, esto que ha hecho no está bien, no tiene derecho a separarte de ellos
así.
Carlos: Se
está vengando porque no quise perdonarla, ya sabe lo nuestro.
Blanca:
¿También lo sabe? ¿Cómo han podido enterarse todos?
Carlos: No
lo sé, seguro alguien te vio aquel día saliendo de mi casa… Estoy convencido.
Incluso he llegado a pensar que de aquel coche fuera Fernando, ahora tiene uno
igual pero no tengo pruebas.
Blanca: Díos
mío…. (Asustada) Tal vez… tal vez fuera él… ¿Qué vas a hacer?
Carlos:
Mañana a primera hora salgo para Bogotá, Samuel viene conmigo.
Blanca:
¿Quieres que te acompañe? (Preocupada)
Carlos: No
te preocupes, es mejor te quedes aquí, sería peor si Adriana te ve allá
conmigo. Necesito hablar con ella cara a cara, esto no se va a quedar así, la
voy a demandar por secuestro con la policía colombiana.
Blanca:
Espero se pueda hacer algo… Legalmente son tus hijos y no puede hacerte esto.
Esa mujer está completamente loca.
Carlos: Es
muy rencorosa y vengativa, ahora me he dado cuenta, qué poco la conocía.
Blanca:
Prométeme que me llamarás por teléfono en cuanto llegues mañana. ¿Ok?
Carlos: Está
bien… Ahora tengo que irme Blanca, debo preparar la maleta, ya tengo el vuelo.
Blanca: Ok…
Te voy a echar mucho de menos, mi amor. (Le da un beso) Tengo miedo que Adriana use nuestra relación
como arma arrojadiza para quedarse con tus hijos.
Carlos: No
lo hará… porque no se lo voy a permitir… Te quiero. No lo olvides, nada ni
nadie nos va a separar. No te preocupes, confía en mí. (Se besan)
Blanca: Te
amo Carlos…
Carlos: Y yo
a ti, lo sabes. (Se besan, se abrazan)
Blanca:
Júrame que siempre vamos a estar juntos, por favor… (Triste)
Carlos: Te
lo juro. Te quiero. (Se besan) Debo irme, se me hace tarde.
Blanca: Está
bien, cuídate mucho y que tengas buen viaje. (Triste)
Carlos: Nos
vemos pronto, no te preocupes. (Se besan de nuevo) Me voy. (Se marcha)
Blanca:
Adiós Carlos…
En esto
entra Faustina, la criada.
Faustina: Ay
señora… (Emocionada) Hacen una pareja tan bonita usted y don Carlos. (Sonríe)
Blanca:
Tengo miedo de perderlo, Faustina… Adriana va a intentar separarme de él con la
escusa de los hijos. Y para más, encima la estúpida de Patricia se atrevió a
insultarme esta mañana.
Faustina:
¿Patricia, su cuñada? ¿La hermana del señor Fernando?
Blanca:
Verás… yo estaba en mi mesa cuando…
INT. /
MANSIÓN OTEGUI, SALÓN / NOCHE
Patricia da
vueltas por la sala como leona enjaulada, enfadada y nerviosa. Su madre y su
hermano hablan con ella.
Patricia:
Esa maldita infeliz se atrevió a cachetearme. Pero no sabe con quien se metió,
no lo sabe.
Fernando:
Tienes que actuar rápido… Blanca no puede seguir viéndose con Carlos. Tú verás,
o lo haces tú o lo haré yo. Soy capaz de matarlo antes de que ese imbécil siga
acostándose con mi mujer.
Patricia: ¡Ni
se te ocurra hacerle daño a Carlos, te lo prohíbo! ¿Te queda claro?
(Desafiante)
Esther:
Parece ser que la mosca muerta de Blanquita no es tan boba como creíamos… Paty,
esta noche tienes que cobrarte esa cachetada y poner a esa zorra en su lugar.
Patricia:
Por supuesto que lo voy a hacer, la voy a dar una paliza que la voy a dejar
irreconocible… (Furiosa) Esa perra me las debe… y hoy me las voy a cobrar todas
juntas.
INT. / RESTAURANTE
/ NOCHE
Carlos cena
con su amigo y abogado Samuel, ambos conversan.
Samuel: No
te preocupes, Adriana no se va a quedar con los chicos. Haré todo lo que esté
en mi mano para que el juez te dé a ti su custodia.
Carlos:
Adriana me odia y no va parar hasta quedarse con ellos, Samuel.
Samuel: Pero
esto que ha hecho es secuestro, Carlos, y está penado con cárcel acá en los
Estados Unidos. Si logramos que las autoridades colombianas nos ayuden, Adriana
podría terminar en prisión.
Carlos:
¿Tanto así? Tampoco quiero que mis hijos se queden sin su madre, Samuel. No soy
tan mala persona como ella.
Samuel: ¡Pero
ella sí lo es! ¡Y te lo ha demostrado Carlos! No puede ser que seas tan ciego.
Yo te conozco hace años y sé como eres pero tienes que espabilar. No puedes
dejar que Adriana te haga esto. Tiene que pagarlo.
Carlos:
Tienes razón…
Samuel:
Mañana a primera hora salimos para Bogotá, acabo de hablar por teléfono con tu
suegra, me ha dicho que su abogado y ellas se reunirán con nosotros mañana.
Carlos: Lo
que faltaba, ahora la bruja de mi suegra se pondrá de parte de Adriana… como si
lo estuviera viendo.
Samuel: ¿Y
tu suegro? ¿Qué crees que piense de todo esto?
Carlos: Mi
suegro está enfermo, Samuel, tiene leucemia. Es cuestión de meses. Pero
conociéndolo… seguro apoya a Adriana. Tengo todas las de perder en esto.
Samuel: No
te desanimes… verás como algo podemos hacer. (Bebiendo de una copa de vino)
BOGOTÁ,
COLOMBIA
INT. /
MANSIÓN LEÓN, DORMITORIO DE ERNESTO / NOCHE
Don Ernesto,
en su cama, habla con su hija Adriana, su esposa Isabel y sus nietos Diego y
Nuria, la chica en silla de ruedas.
Ernesto:
Gracias por venir hija…
Adriana:
¿Cómo estás papá? (Le acaricia la frente)
Ernesto: Ahí
la llevo…
Diego: Te
quiero mucho abuelito…
Nuria:
¿Hablaste ya con mi papá mamá?
Adriana: Sí,
ya le dije que estamos acá en Bogotá. No se preocupen. (Miente)
Ernesto:
¿Cómo? ¿No vino Carlos con ustedes a Colombia?
Adriana:
Papá, mi marido y yo nos vamos a divorciar.
Ernesto:
¿Quéee? (Tosiendo) ¿Estás hablando en serio? (Tosiendo)
Adriana: Ya
papá, por favor, tranquilo, no te hace bien llevarte disgustos, por eso no te
quise decir nada.
Isabel: Es
mejor que le dejemos descansar, hija…
Diego: Hasta
mañana abuelo. (Sonríe)
Ernesto:
Hasta mañana Diego. (Sonríe)
Nuria: Chao
abuelo. (Sonríe)
Ernesto:
Chao mi niña…
Todos salen
de la habitación, los niños se van.
MIAMI, USA
EXT. / CALLE
/ NOCHE
Blanca
camina por la calle rumbo a su casa tras haber hecho unas compras de última
hora. Nuestra protagonista no se imagina que alguien la está siguiendo. Una
mujer toda vestida de negro la acecha escondida tras unos coches. Blanca sigue
su camino. En ese momento la misteriosa desconocida la sorprende por la
espalda.
Blanca:
¡AHHHH!!! (Asustada) ¿Qué quiere? ¿Plata? Por favor no me haga nada… no llevo
apenas dinero… se lo juro… (Nerviosa)
Pero la
agresora no le habla… solamente la amenaza con un palo.
Blanca: ¿Qué
es lo que quiere? Ya le dije que no llevo dinero… (Muerta de miedo)
¡Socorroooo!!!! ¡Ayuda por favoooorrrr!!!! (Gritando desesperada)
En ese
momento la desconocida encapuchada la golpea con el palo en el abdomen.
Blanca:
¡AHHHHHHHHHH!!! ¡AAHH!!!!
Nuestra
protagonista se resiente de dolor. La delincuente tira el arma al suelo y la
pega un puñetazo. Acto seguido la agarra de los pelos con saña.
Blanca:
¡AHHHH!!! ¡Socorrooo!!! ¡Ayuda por favoooooooorrr!!! (Asustada)
A través del
pasamontañas vemos los oscuros ojos de una mujer… Es Patricia, la villana
piensa en silencio.
Patricia:
Ahora vas a saber lo que es bueno, desgraciada roba hombres… ¡Toma!
Escuchamos música incidental.
La villana
le sacude otro puñetazo que la tira al piso. Patricia se abalanza sobre Blanca
y comienza a sacudirla bofetadas y golpes. Blanca intenta defenderse… La pelea
es brutal. Patricia la da de cachetadas mientras Blanca está en el suelo. Ambas
mujeres se enzarzan en plena calle, es de noche y apenas hay nadie. Patricia
pelea como una fiera, sacudiendo a Blanca salvajemente. Nuestra protagonista
intenta zafarse de ella gritando y la golpea como puede para librarse de la
criminal. Blanca no puede saber quien es su agresora pues lleva la cara
cubierta. Blanca cree que se trata de un hombre pues lleva ropa muy holgada.
Blanca:
¡Auxilioooo, policíaaaaaaaa!!!! (Asustada)
En segundos
Blanca consigue rebuscar dentro de su bolso y encuentra un espray anti violadores.
Blanca le rocía el gas a Patricia en los ojos. La villana comienza a gritar.
Patricia:
¡AHHHHHHHH!!!! ¡AHHHHHHHH!!!!! ¡AHHHHHHHHHHH!!!!! (Se lleva las manos a la
cara)
Escuchamos
música incidental. Esos segundos de distracción son vitales para que Blanca
salga corriendo y escape a toda prisa. La mujer consigue llegar a su auto. Una
vez dentro intenta arrancar el vehículo para escapar del lugar rápidamente, muy
asustada.
INT. /
MANSIÓN BLAZQUEZ, SALÓN / NOCHE
Carlos habla
por teléfono con Adriana, que está en casa de sus padres en Bogotá.
Adriana: Tú
lo has querido…
Carlos: No
voy a dejar que me quites a mis hijos, Adriana. Mañana voy a hablar con tu
madre y tu abogado.
Adriana:
Pierdes tú tiempo, aquí no puedes hacer nada. Los chicos se van a quedar a
vivir conmigo te guste o no. Ya hablaremos del divorcio.
Carlos: ¡No
puedes hacerme esto! ¡Diego y Nuria son lo más importante en mi vida! No tienes
derecho.
Adriana: ¡Por
supuesto que lo tengo! ¡Yo soy su madre, yo les parí y yo decido! A fin de
cuentas para ti sólo fueron un momento de gusto en la cama, la que les tuvo
nueve meses dentro fui yo.
Carlos:
¿Cómo puedes ser tan egoísta? ¿Cómo puedes hablarme así cuando sabes todo lo
que he hecho por ellos?
Adriana: No
voy a discutir más esto contigo por teléfono… Me tienes harta. Ahora te las
vienes a dar de padre modelo… ¡Venga ya por favor!
Carlos:
¿Quién les cambiaba los pañales y les daba los biberones? ¿Quién estaba
pendiente de ellos cuando a ti te daba por tomar y emborracharte? ¿Quién les
llevaba al colegio? ¿Ah? ¿Quién? No me digas que no he sido un buen padre
porque te no te lo consiento.
Adriana: No
me vengas ahora con chantajes emocionales, por favor, que no te quedan.
Carlos: ¿Qué
vas a hacer? ¿Vas a seguir bebiendo? ¿Esa es la vida que le quieres dar a
nuestros hijos? Definitivamente has perdido el juicio.
Adriana:
Haberlo pensado antes de enredarte con la perra esa de Blanca. Muy bien, tú no
volverás conmigo, perfecto, Carlos, perfecto. Pero no vas a volver a ver a tus
hijos. Eso que te quede claro.
Carlos: Eres
una desgraciada… Pero esto no se va a quedar así, porque voy a luchar por ellos
así tenga que remover cielo y tierra, te lo prometo. No voy a permitir que me
los quites y mucho menos que les envenenes otra vez en contra mía como ya
trataste de hacer.
Adriana:
Adiós Carlos.
Carlos: ¡No
me cuelgues!!! (Furioso)
La villana
corta la llamada, Carlos enfurece.
Carlos: ¡Pero
será desgraciada!!!! (Lanzando el móvil con rabia al sofá)
INT. /
MANSIÓN MONTALBÁN, SALÓN / NOCHE
Blanca les
cuenta a su hijo y a Faustina la agresión.
Javier:
¿Pero estás bien, mamá? Tienes que ir a que te vea un médico. (Preocupado)
Blanca:
Estoy bien, no se preocupen… Pensé que ese tipo me iba a matar…
Faustina:
Recuerde lo que le pasó a la hermana de don Carlos… Miami está muy insegura últimamente.
No se pude salir a la calle sola de noche ya.
Javier: Deberías
llamar a Carlos, mamá. Tu novio tiene derecho a saber lo que te pasó.
Blanca: No,
por favor Javi, no le digan nada. No quiero darle más preocupaciones.
Faustina:
¿Qué ocurre?
Blanca:
Adriana se llevó a sus hijos a Colombia, Carlos piensa que es un secuestro.
Javier:
¿Quéeee? ¿Esa mujer se atrevió a llevarse a Nuria y a Diego?
Blanca:
Carlos viaja mañana con su abogado a Bogotá, va a poner una denuncia a la
policía colombiana, no saben si lograrán algo.
Faustina:
Dios mío, pero esa mujer no tiene límites… No contenta con engañar a su esposo
con don Fernando, ahora se atreve a quitarle a sus hijos. Se volvió loca.
Blanca:
Adriana es una egoísta, se está vengando de él por no perdonarla. Además no
acepta mi relación con Carlos.
Javier: Bah,
pasa de lo que diga esa mujer, está despechada.
Blanca: Voy
a bañarme…
Faustina:
Espere señora que yo le curo esas heridas del brazo. Ese tipo pudo haberla
matado.
Blanca:
Afortunadamente llevaba el espray antivioladores que me regaló mi hijo.
Javier: ¿Ves
como fue buena idea? A partir de ahora no vas a salir sola por la noche a la
calle. Te lo prohíbo mamá.
Blanca: Ok, “papá”
lo que usted diga.
Faustina:
Jajajaja.
AL DÍA
SIGUIENTE
BOGOTÁ,
COLOMBIA
INT. / BUFETE
DE ABOGADOS, SALA / DÍA
Carlos y su
abogado Samuel se reúnen con Adriana, doña Isabel y el abogado de ambas, Juan. Todos
sentados a la mesa.
Carlos: No
te vas a quedar con mis hijos Adriana, exijo verles ahora mismo.
Adriana: De
eso nada, Carlos… no vas a ver a Nuria y a Diego, no te lo voy a permitir.
Isabel: A
ver haya paz… Es cierto que mi hija no hizo bien en traerse los niños a
Colombia sin tu consentimiento Carlos pero es un hecho que ambos se van a
divorciar. ¿No?
Carlos: Por
supuesto… pero lo que hizo Adriana es un delito y lo saben.
Juan:
Podemos llegar a un acuerdo entre ambas partes… O bien lucharán por la custodia
de los hijos en un tribunal.
Adriana:
Pues muy bien, nos veremos en los tribunales si es preciso.
Samuel: Mi
cliente y yo acabamos de poner una denuncia en comisaría, aquí en Bogotá.
Juan: No
pierdan el tiempo, la policía no va a hacer nada. El caso no les compete.
Adriana León es ciudadana de este país y está en todo su derecho a traer a sus
hijos si quiere con ella.
Carlos: ¡Pero
yo soy su padre! ¡No tiene derecho a hacerme esto!!
Juan:
Imagino que en Miami tampoco pueden tomar cartas en este asunto. ¿Me equivoco
señor?
Carlos: Les
juro que esto no se va a quedar así… Esto que están haciendo se llama secuestro…
Isabel: Mis
nietos van a vivir aquí con su madre y punto. Al menos hasta que salga el
juicio por su custodia.
Samuel: Muy
bien, con que esas tenemos… Perfecto. Esta bien licendiado (Mirando a Juan)
Vamos a dar paso al proceso de divorcio y luego ya veremos quien de los dos se
queda con la custodia de los chicos.
Juan: Ok,
bien. Así será.
Carlos: Te
juro Adriana, óyeme bien, te juro que vas a pagar por lo que estás haciendo.
Adriana: ¿Me
estás amenazando? Jajaja. Ay por favor, no seas ridículo.
Samuel:
Carlos, es mejor que no digas nada más ya.
Juan: Sí,
mejor, porque podría ser usado en su contra en el juicio. (Se burla)
Carlos:
Desgraciados…
Isabel: Y
ahora si no tienen nada más que tratar, nosotras nos vamos. ¿Verdad hija?
Adriana: Sí,
mamá… Adiós Carlitos… (Se burla y se va)
El abogado
de madre e hija se va con ellas, en la oficina se quedan Carlos y Samuel conversando.
Carlos: ¡Maldita
sea!!!
Samuel:
Cálmate, Carlos, por favor cálmate… Voy a hacer lo que esté en mi mano para que
te den a ti la custodia de los chicos, pero tienes que tener paciencia y sobre
todo no buscar pleitos con Adriana o será peor.
Carlos:
¿Peor todavía? Mi mujer secuestra a mis hijos y yo me tengo que contener para
no ahorcarla con mis propias manos. ¿Verdad?
Samuel:
Estamos en otro país, aquí las leyes la amparan, las autoridades de Estados
Unidos no nos pueden ayudar con esto. Ya lo he intentado y me dicen que es muy difícil
pero que estudiarán el caso.
Carlos:
Adriana está cometiendo un delito, no pueden darle la custodia de Diego y
Nuria.
Samuel:
Vamos a tomar algo, te vendrá bien despejarte un poco.
Ambos se
marchan del bufete de abogados.
CONTINUARÁ…
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