martes, 23 de diciembre de 2014

Capítulo 9

 photo 800018b9-af81-4caa-ab2d-da5a1fdffe48_zpse4e21864.jpg

INFIEL
CAPÍTULO 9: EL COLOR DE LA SANGRE



MIAMI, FLORIDA
 photo a3257575-5fc3-44a5-b870-ba9b817d4e90_zps0fcf7011.jpg


INT. / MANSIÓN MONTALBÁN, DORMITORIO / DÍA

Blanca se mira al espejo mientras se pinta los labios cuando a su mente vienen recuerdos de la agresión sufrida la noche anterior. Blanca recuerda el grito del agresor cuando le echó el espray en los ojos.


 photo 14181881402975689407_zps8cb2a522.jpg

Blanca: ¡Era una mujer!!!! ¡No puede ser lo que estoy pensando!!! ¡Oh Dios míooo!!! (Horrorizada)

En ese momento Faustina toca a la puerta y entra en la recámara.

 photo 14181887562975612706_zps2a45dbe8.jpg

Faustina: ¿Ocurre algo señora? ¿Está bien?

Blanca: ¡Faustina! Ya sé quien me agredió… ¡Es ella! ¡Ellaaaaa!!!!! (Alucinada, se lleva una mano a la boca)

Faustina: ¿Ella quién, señora? ¿De qué habla?

Blanca: La desgraciada de Patricia… Esa perra quería matarme, Fausti. Quería matarme para quedarse con Carlos.

Faustina: Oh Diosito… ¿Está segura que era doña Patricia? No me lo puedo creer…

Blanca: Te digo que era ella, en ese momento ni cuenta me di, fue todo muy rápido pero ahora acabo de recordar… Cuando le eché el espray en los ojos el grito era de una mujer. ¡Y esa mujer es Patricia! ¡Era su voz!!!! (Horrorizada)

Faustina: Tiene que denunciarla con la policía, señora… Esa mujer tiene que ir presa.

Blanca: ¡No tengo pruebas! Sería mi palabra contra la de ella… ¿Cómo hago? Nadie me va a creer… Ni siquiera Carlos cuando se lo cuente.

Faustina: ¿Por cierto sabe algo de don Carlos? ¿Habló ya con él por teléfono?

Blanca: Me llamó hace un rato, ha estado hablando con el abogado de la bruja de Adriana… No lo va a tener fácil… Esto parece una pesadilla. Todo son problemas por todas partes.


BOGOTÁ, COLOMBIA

INT. / CAFETERÍA / DÍA

Carlos y su amigo Samuel toman unos cafés en la barra de una cafetería de Bogotá.

 photo 14181899851048961999_zps9df4974f.jpg photo 14181891733062341808_zps37ad1283.jpg

Samuel: Debemos regresarnos pronto para Miami, tengo trabajo.

Carlos: No voy a irme de este país sin ver a mis hijos. Si quieres irte tú, vete Samuel pero yo me quedo.

Samuel: No puedes hacer nada, Adriana no te va a dejar entrar en esa casa.

Carlos: ¡Tiene que hacerlo! Son mis hijos y no pienso permitir que esa bruja se quede con ellos. ¿Te queda claro?

Samuel: Si actúas por la fuerza sólo lograrás empeorar las cosas y será más difícil conseguir la custodia de los chicos, Carlos. Razona, compadre, razona. Te creía por un hombre más maduro.

Carlos: ¿Cómo quieres que esté si esa mujer me quiere quitar lo que más quiero en la vida? ¡Dime!!!! (Histérico, la gente les mira)

Samuel: Cálmate, Carlos, por favor… Yo no tengo la culpa, no lo pagues conmigo. (Preocupado)

Carlos: Lo siento, Samuel, perdona… Yo… (Triste)

Samuel: Sabes que te voy a ayudar, te lo prometo. Haré todo lo que pueda pero tienes que tranquilizarte, así no ganas nada.

Carlos: Lo sé… si tienes razón.

Samuel: ¿Estás mejor?

Carlos: Sí, gracias, disculpa… No debí hablarte así. A fin de cuentas eres como un hermano para mí. El hermano que nunca tuve. (Le da una palmada en la espalda)

Samuel: No estés mal Carlos, verás como todo va a ir bien. Tú tranquilo, ten paciencia.



INT. / MANSIÓN LEÓN, SALÓN / DÍA

Doña Isabel y Adriana les cuentan a Diego y Nuria algo muy importante.

 photo 14191977452941156004_zpsca739b2d.jpg photo 14181881802709186564_zpsaf214a84.jpg photo 1418188318901144071_zps44aacc76.jpg photo 1418188288294951497_zps0ca1887e.jpg

Nuria: ¿Qué dices mamá? ¿Cómo que nos vamos a quedar a vivir en Bogotá? ¿Te volviste loca o qué te pasa?

Adriana: Ya lo hablé con tu padre, y está de acuerdo. Vivirán aquí hasta que salga el divorcio y la custodia de ustedes.

Diego: ¡Eso no es cierto! ¡No te creo!!! Ahora mismo voy a llamar a mi papá por teléfono. (Tomando el teléfono de la mesa)

Isabel: ¡Tú no vas a llamar a nadie!! (Rabiosa, se lo quita)

Los chicos se asustan.

Nuria: Esto que están haciendo es un secuestro. No tienen derecho a hacernos esto. Mi papá nos quiere y no eres nadie para mantenernos lejos de él así.

Adriana: ¡Cállate! (la pega una bofetada, según la chica está en la silla de ruedas)

Isabel: ¡Adriana por Dios!!!

Adriana: ¡No me da la gana! Soy su madre y me deben un respeto. He dicho que vamos a vivir en Colombia y punto. Y ay de ustedes si me entero que llaman por teléfono a su padre… Están advertidos.

Diego: Esto es increíble..

Nuria: Diego llévame a mi cuarto, por favor…

El niño empuja la silla de su hermana y se van.

Isabel: No debiste haberla cacheteado, Adriana.

Adriana: Tienen que entender así sea por las malas, mamá. No pienso dejar que el imbécil de Carlos me quite a mis hijos.

Isabel: Juan dice que hará todo lo posible para que ganes su custodia. Hay un juez a quien podemos sobornar dado el caso.

Adriana: ¿Estás hablando en serio mamá?

Isabel: Muy en serio… lo conozco de hace años, es fácil que por una buena suma de dinero haga lo que nosotras queramos.

Adriana: ¡Perfecto! ¡Sencillamente perfecto mamá! ¡Eres un genio!! (Sonríe malvada)

Isabel: Recuerda que más sabe el diablo por viejo, mijita… jajajaja. (Sonríe con maldad)


MIAMI, FLORIDA
INT. / MANSIÓN OTEGUI, SALÓN / DÍA

Fernando y su madre, doña Esther conversan en la sala, sentados en sendas butacas.

 photo 1418188215630029701_zps29afe6e4.jpg photo 1418188423730230657_zps03336584.jpg

Esther: Patricia le dio su merecido a la zorra de Blanquita, Fernando.

Fernando: Jajajaja, me muero por verle los morados de la cara a esa traidora.

Esther: Espero no la haya reconocido, tu hermana dice que iba con un pasamontañas en la cabeza.

Fernando: Bien… Ahora tenemos que ejecutar la segunda parte del plan.

Esther: Así es… Vamos a inculpar a Blanca del asesinato de Mónica. (Sonríe perversa)

Fernando: Quiero ver a Blanca tras las rejas, mamá. ¡Presa de por vida!! (Sonríe con maldad)

Esther: Esa casquivana va a podrirse en una cárcel de máxima seguridad, y cuidado si no la condenan a la pena de muerte. Cuidado… (Sonríe astuta y bebe de una copa de ginebra)


DÍAS DESPUÉS
INT. / EMPRESAS BLÁZQUEZ-MONTALBÁN,  DESPACHO DE CARLOS / DÍA

Blanca y Carlos hablan sobre los hijos de él y su viaje a Colombia.

 photo 14181899851048961999_zps9df4974f.jpg photo 14181881402975689407_zps8cb2a522.jpg

Blanca: ¿Entonces que vas a hacer?

Carlos: Esperar a que pasen estos dos meses, Samuel dice que no podemos hacer otra cosa mientras. Las autoridades americanas están intentando que declaren a Adriana autora de secuestro en Colombia pero…

Blanca: Díos mío, esa mujer perdió la cabeza, está completamente loca.

Carlos: No pude hablar con mis hijos, no pude verlos… No sé que voy a hacer todo este tiempo.

Blanca: ¿Has probado a llamar al celular de Nuria?

Carlos: Siempre apagado, para mí que Adriana le quitó el teléfono. No les dejan hablar conmigo, estoy seguro, si no ya me habrían llamado.

Blanca: ¡Internet! ¡Prueba a enviarles un email!

Carlos: ¡Claro, no lo había pensado! Tienes razón… Voy a escribirle un mensaje a Diego, él se la pasa conectado…

Blanca: Espero te responda… (Sonríe) Tengo que dejarte Carlos, voy a hacer unas gestiones al banco.

Carlos: OK…  Ten cuidado, no quiero que te pase nada como esa noche. ¿Seguro estás bien?

Blanca: No fue nada, sólo un asalto… No te preocupes, estoy bien. (Pensando: No puedo contarte que fue Patricia porque no tengo pruebas…)

Carlos: Te quiero… (Se besan, se dan un abrazo)

Blanca: Y yo a ti, Carlos. Te veo luego. ¿Sí? (Sonríe)

Carlos: ¿No me vas a dar otro beso? (Sonríe pícaro)

Blanca: Jajajaja. Ay mi amor, eres imposible… (Sonríe feliz)

Carlos: Dale, otro besito…

Blanca: Mmmm…. (Se besan)

Carlos: Te amo.

Blanca: Y yo a ti. (Sonríe) Ya sí, me tengo que ir, que me cierran.

Carlos: Está bien, hablamos después del almuerzo.

Blanca: ¡Chao!!! (Tomando su bolso de una silla, se va)


EXT. / EMPRESAS BLAZQUEZ-MONTALBÁN, PASILLOS / DÍA

Al salir del despacho de Carlos, Blanca se encuentra con Patricia.

 photo 14181881402975689407_zps8cb2a522.jpg photo 14183502362548583780_zps52abfa5d.jpg

Patricia: Esta visto que tú no cambias… ¿Qué? ¿Ahora también te lo montas con Carlos en su oficina, descarada? (La mira de arriba abajo, con mala cara)

Blanca: Más vale que te calles, estúpida… Mira, no te lo quería decir pero estoy casi segura que la golpiza que me dieron el otro día fue obra tuya.

Patricia: ¿Golpiza? ¿Pero de que carajos hablas?

Blanca: Si, ahora hazte la que la virgen te habla… Sé perfectamente que fuiste tú. ¿Qué? ¿Te escocieron los ojitos? ¡Perra!!!! ¡Fuiste tú!!!!

Patricia: Estás mal de la cabeza, no sabes ni lo que dices… Ahora yo tengo la culpa de todo lo que te pase… Definitivamente te volviste loca.

Blanca: Sí, loca… ¡Estoy bien cuerda! Y sé perfectamente que tú eras la mujer de negro.

Patricia: No tienes como demostrar una acusación como esa. Mucho cuidado Blanquita, mucho cuidadito con lo que me vas a decir… Porque… te puedo hundir.

Blanca: No te tengo ningún miedo, desgraciada.

Patricia: ¿Ah no, mi amor? Pues deberías tenerlo cariño… Deberías, porque como se te ocurra denunciarme sin pruebas puedo hacer de tu vida un infierno en la tierra, estúpida. No eres más que una zorra con tacones.

Blanca: ¡Cállate! ¡Cállate Patricia porque me tienes harta! ¡Como yo le cuente a Carlos que intentaste matarme te vas a enterar!!!

Patricia: Jajajaja. Ay pero cuantas novelas ves, Blanquita… Te tienen podrido el cerebro. ¡Yo no te hice nada! ¡No sé de qué hablas!

Blanca: ¡No lo niegues, maldita cínica! ¡Eres una falsa!! Pero yo te voy a desenmascarar para que Carlos sepa la clase de víbora que eres… Y yo que pensaba que Adriana era una mala mujer pero tú la ganas. ¡Y con creces!

Patricia: ¡Cállate perra! ¡Cállate si no quieres que te saque los ojos con mis propias uñas, desgraciada!!!

Blanca: Atrévete a ponerme un solo dedo encima y te juro que te dejo irreconocible. (Desafiante)

La morena responde al desafío, acercándose intimidante, en una gran actuación de Lilibeth Morillo. Escuchamos música incidental.

Patricia: Eres una imbécil… ¡No te vas a quedar con Carlos! ¿Me has escuchado? ¡Primero muerta que verlo contigo! ¿Me entendiste maldita mugrosa? ¡Primero muerta!!!! (Se va, rabiosa)


INT. / MANSIÓN MONTALBÁN, COMEDOR / NOCHE

Carlos ha ido a cenar a casa de Blanca. A la mesa la pareja degusta de la cena en compañía de Javier, el hijo de ella. Los tres son servidos por Faustina.

 photo 14181899851048961999_zps9df4974f.jpg photo 14181881402975689407_zps8cb2a522.jpg photo 14181885523083036519_zps53600137.jpg photo 14181887562975612706_zps2a45dbe8.jpg

Carlos: Este asado está buenísimo, Faustina.

Faustina: Muchas gracias señor. (Sonríe)

Blanca: Fausti cocina como los ángeles, Carlos. No sé que haría yo sin ella.

Javier: Mamá no sabe ni freír un huevo, no te digo más… (Se burla)

Blanca: ¡No mientas! ¿Qué va a pensar Carlos? (Enojada)

Carlos: Jajajajaja.

Javier: Jajajaja, es una broma. Sí sabe pero se le quema.

Carlos: Jajajaja. Creo que tendré que darle unas clases de cocina entonces.

Blanca: Idiotas, jajajaja. Ay chicos, me alegra tanto que se lleven tan bien.

Javier: ¿Acaso dudabas mamá? Carlos y yo nos conocemos de toda la vida.

Carlos: Desde que nació, jajaja.

Javier: Jajajaja. La verdad estoy muy contento que ustedes dos estén juntos mamá, te lo mereces. (La toma de la mano y sonríe)

Blanca: Gracias hijo… Tú sabes que tu opinión es muy importante para mí.

Javier: ¿Y qué dicen Nuria y Diego de esto, Carlos?

Carlos: Mis hijos ya lo saben y lo aceptan sin problema, el problema de verdad es que Adriana quiere quedarse con su custodia.

Blanca: Así es Javier, esa mujer se los llevó engañados a Colombia, los ha secuestrado, aunque ella lo niegue.

Javier: No me lo puedo creer…

Blanca: ¿Le enviaste el email a Diego, al final, mi amor?

Carlos: Sí, pero no recibo respuesta no sé… ¿Y si Adriana les controla hasta el internet?

Faustina: Disculpen que me meta en la conversación pero… hay una forma de contactarles sin que doña Adriana lo sepa.

Blanca: Pues ya como no sea internet no sé…

Faustina: Don Carlos, por qué no habla con su suegro. Estoy segura que don Ernesto no sabe nada de todo esto.

Carlos: Tienes razón… Don Ernesto siempre me apreció mucho, fue como un padre para mí. Estoy seguro que él podría intermediar para que pueda hablar con mis hijos.

Blanca: Mañana le llamas por teléfono a ver qué te dice. Seguro su abuelo les puede ayudar a hablar contigo así sea en secreto hasta que salga el juicio y el divorcio.


BOGOTÁ, COLOMBIA
INT. / MANSIÓN LEÓN, DORMITORIO DE ERNESTO / NOCHE

Don Ernesto, sentado en su cama, juega al ajedrez con su nieto Diego, sentado en una silla, ambos frente a frente a cada lado de una mesita.

 photo 14191978012612972975_zps88b996aa.jpg photo 1418188288294951497_zps0ca1887e.jpg

Ernesto: Jaque mate. (Sonríe)

Diego: ¡Abueloooooo!!!!! ¡Otra vez noooo!!! (Se lleva las manos al cabello)

Ernesto: Jajajaja, a este paso te vas a quedar más calvo que yo.

Diego: Jajajaja. ¡Calla! Ya no juego más contigo. ¿Cómo le haces? Es imposible que me ganes en todas las partidas.

Ernesto: Recuerda que llevo jugando a esto desde antes de nacer tu mamá.

Diego: Ay abue… ¡Te voy a matar!!!! Juguemos a otra cosa… ¿Sabes jugar al póker?

Ernesto: ¿Juegas al póker? ¿A tu edad? (Se burla)

Diego: Y no veas como juego, tío…

Ernesto: Ya hablas con español y todo…

Diego: Es que no me pierdo ni un capítulo de Física o química.

Ernesto: Jajajaja. Esa serie no es para niños.

Diego: ¿Quién lo dice? (Se burla)

Ernesto: Bueno, cambiando de tema… ¿Y tu padre? ¿Por qué no viene a pasar la navidad? Faltan apenas unos días para nochebuena, Diego.

Diego: Papá no va a venir, ya sabes que mi mamá y él se van a divorciar.

Ernesto: Ya pero… ni ha llamado para preguntar por ustedes, ni nada.

Diego: Mamá no nos deja hablar con él, abuelo.

Ernesto: ¿Cómo que no les deja, por qué?

Diego: Mamá quiere que nos quedemos con ella aquí en Bogotá, abuelo.

Ernesto: Pero tu padre tiene derecho a verles… al menos hasta que el juez decida su custodia.

Diego: Mamá me controla el teléfono, el internet, todo… No puedo ni enviarle un correo ni nada.

Ernesto: Eso tiene fácil arreglo… Toma. (Le da su celular) Marca…

Diego: ¿Estas seguro? Pero es conferencia internacional.

Ernesto: No importa, ¿Quién lo paga? Yo, pues llama. (Sonríe)

Diego: ¡Gracias abuelito! Te quieroooo. (Se abraza a él)

Ernesto: ¡Jajajaja, cuidado que me vas a caer de la camaaaa!!!!

Diego: ¡Perdón!!! Jajaja.

Ernesto: Jajaja.


MIAMI, FLORIDA
INT. / MANSIÓN BLÁZQUEZ, SALÓN / NOCHE

Carlos contesta a su celular y…

 photo 14181899851048961999_zps9df4974f.jpg

Carlos: ¿Aló? ¿Quién es?

Diego: ¡Papá soy yo! ¡Diego! (Sonríe)

Carlos: ¡Hijo!!! (Sonríe contento) ¿Cómo estás campeón? ¿Y ese milagro que me llamas?

Diego: Estoy llamando desde el celular del abuelo.

Carlos: ¿Y eso?

Diego: Mamá no nos deja llamarte ni escribirte.

Carlos: Ya me lo imaginé. ¿Y tu hermana, como está Nuria?

Diego: Bien, ya empezó sus terapias… Después de navidad empezaremos nuevos colegios acá.

Carlos: Entiendo… El juicio será en dos meses, para entonces espero poder verles.

Diego: Ojalá que sí… Mamá nos engañó… Nuria está muy enojada con ella.

Carlos: ¿Podrías decirle a tu hermana para ponerse al teléfono? Me gustaría hablar con ella.

Diego: Está ya dormida… Si quieres te paso al abuelo.

Carlos: Ok, dale…

Diego: Te echo mucho de menos, papá. Te quiero. (Sonríe)

Carlos: Y yo a ti hijo. (Sonríe) No se olviden de mí. ¿Eh?

Diego: ¡Nunca!!! Toma abuelo.

Su abuelo toma el teléfono y…

Ernesto: ¿Carlos? Soy Ernesto.

Carlos: Hola, don Ernesto. ¿Cómo está?

Ernesto: Ahí le vamos… ya sé todo lo que está pasando. Mi hija se está comportando como una niñita.

Carlos: Ya ve que no me deja ni hablar con ellos.

Ernesto: Mira, cuando los chicos quieran hablar contigo lo harán desde mi celular. ¿Está bien? Pero no llames tú porque Adriana e Isabel se darían cuenta.

Carlos: Está bien, muchas gracias.  No sé como agradecerle esto.

Ernesto: Nada de gracias, Carlos, tú sabes que eres como el hijo que nunca tuve y sé que lo que Adriana está haciendo no es justo ni para ti ni para los chicos. Ya sé que te engañó con Fernando y la regañé pero de nada sirvió.

Carlos: ¿Y usted como está?

Ernesto: Pues depende, a días… Ahora mismo Diego y yo estábamos jugando al ajedrez, que por cierto es malísimo, pierde siempre.

Diego: ¡Abuelooo!!! (Enojado)

Carlos: Jajajaja. (Oye a su hijo)

Ernesto: ¡Ahora dice que quiere jugar al póker!

Carlos: Jajajaja. Es cierto, le gustan más las cartas. Tenga cuidado que le deja sin camisa. (Sonríe)

Ernesto: Ja… Eso es lo que se cree este mocoso… (Se burla)

Carlos: Bueno, que lo pasen bien. Gracias don Ernesto.

Ernesto: De nada hijo, cuídate mucho. Otro día hablamos.

Carlos: Adiós… (Sonríe y termina la llamada)


DÍAS DESPUÉS
MIAMI, FLORIDA
INT. / MANSIÓN BLAZQUEZ, CUARTO DE BAÑO / DÍA

Carlos y Blanca hacen el amor en la ducha, tras la mampara de cristal empañada por el vapor del agua caliente.

 photo 14181899851048961999_zps9df4974f.jpg photo 14181881402975689407_zps8cb2a522.jpg

Carlos: Te amo Blanca, te amo… (Se besan, la carga contra la pared)

Blanca: Y yo a ti, Carlos. Te quiero. (Se besan)

Ambos siguen haciendo el amor hasta terminar exhaustos, Carlos y Blanca se abrazan y sonríen felices.

Carlos: Te quiero… no me dejes nunca, por favor.

Blanca: Nunca lo haré… te lo prometo. Te amo Carlos, eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Ojalá te hubiera conocido antes… (Triste)

Carlos: No digas eso, nunca es tarde.

Blanca: ¿Sabes algo de tus hijos?

Carlos: Hablé con Nuria ayer, Diego me llama todos los días. Don Ernesto nos está ayudando con eso.

Blanca: Qué bien, sabía que tu suegro era buena persona. (Sonríe dulce)

Carlos: Ya se hace tarde, tenemos que salir para el trabajo.

Blanca: Ay Carlos, me gustaría vivir contigo, no me agrada la idea de pasar noches fuera de mi casa, por mucho que mi hijo entienda lo nuestro. Me siento mal.

Carlos: ¿Quieres mudarte a vivir conmigo acá?

Blanca: No lo sé… Tengo que pensarlo.

Carlos: Mmm… (Pone cara triste)

Blanca: Ay no me mires con esa carita que me derrites. (Sonríe)

Carlos: Jajaja. Si no he hecho nada.

Blanca: Y que no… dice… ¡Anda! ¡Sécate que tenemos que ir a la empresa!

Carlos: ¿Me ayudas tú?

Blanca: ¡Eres imposible, ehhh!!!

Carlos: Jajajajaja. (Sonríe contento)

Blanca: Por eso te quiero. (Se besan)


INT. / MANSIÓN OTEGUI, SALÓN / DÍA

Adriana ha vuelto a Miami. En la sala conversa con Patricia.

 photo 14181881802709186564_zpsaf214a84.jpg photo 14183502362548583780_zps52abfa5d.jpg

Patricia: ¿Se puede saber a qué viniste a mi casa, Adriana? ¿Qué haces de nuevo en Miami? Pensé que nunca ibas a volver a este país.

Adriana: Pues te equivocas querida… Vine porque dejé unos asuntitos pendientes. ¿Sabes? Y no me gusta dejar las cosas a medias.

Patricia: ¿Se puede saber de qué hablas?

Adriana: No te preocupes, que enseguida te lo explico. (Sonríe)

Patricia: Quedamos que entre las dos íbamos a destruir a la zorra de Blanca y después… Pero al final te largaste y nos dejaste botados.

Adriana: Porque se me ocurrió un plan mucho mejor mi amor…

Patricia: ¿Ah sí? ¿Y se puede saber de qué plan se trata? (Dándole la espalda, sonríe)

Adriana: Pues verás… (Agarrando un candelabro de plata de una mesa)

Patricia: Soy toda oídos, mi reina… (Ingenua)

En ese momento, Adriana, como si estuviera poseída por el mismísimo diablo la sacude con el candelabro de plata en la cabeza. Patricia cae al piso sin conocimiento. Adriana vuelve a sacudirle otra vez de una forma brutal, salvajemente. La villana la muele a golpes hasta matarla en una sangrienta y fortísima escena. Escuchamos música incidental en lo que es una soberbia, magistral y espectacular actuación de Catherine Siachoque. 

Ver vídeo



CONTINUARÁ…

No hay comentarios:

Publicar un comentario